viernes, 1 de noviembre de 2013

Contaminación atmosférica









Instituto Politécnico Nacional




UNIDAD PROFESIONAL INTERDISCIPLINARIA
DE INGENIERÍA CAMPUS ZACATECAS

 INGENIERÍA AMBIENTAL



TOXICOLOGÍA


GLORIA NALLELY ORTEGA REYES


Zacatecas, Zac., a 1 de Noviembre del 2013




“La  información que se presenta en este blog es con fines de divulgación del conocimiento,  siendo una interpretación del documento original que se referencia al final, y se respetan todos los derechos de autor.”


La contaminación atmosférica


La contaminación atmosférica es un gran problema que desde hace muchos años comenzó a cobrar importancia debido a que afectan en gran medida a la salud humana y el medio ambiente en general, dañando todo tipo de ecosistemas, debilitando la capa de ozono estratosférico de la Tierra y contribuyendo al cambio climático. Debido a esto, la contaminación se ha estudiado y analizado para buscar posibles soluciones e informar a la sociedad sobre las causas y daños que ocasiona para buscar maneras de evitarla, sin embargo el problema está lejos de resolverse. Existen muchas formas de contaminación; los contaminantes son emitidos a partir de diversas fuentes, y algunos de ellos reaccionan entre sí para formar nuevos compuestos en el aire. Algunos países industrializados han logrado importantes avances hacia el control de algunos contaminantes en las últimas décadas, pero en diversos países en desarrollo la calidad del aire ha empeorado en gran medida, debido principalmente al rápido transporte de algunos tipos de contaminantes por todo el mundo. En este documento se  habla de los tipos más importantes de contaminantes que afectan a la calidad del aire y al medio ambiente, la química básica de la contaminación atmosférica y de las actividades humanas que tienen el mayor impacto en la calidad del aire.

Químicos en movimiento.

Los científicos que estudian la contaminación de la atmósfera se centran en la medición, el seguimiento, y la predicción de concentraciones de productos químicos clave en la atmósfera. Hay cuatro tipos de procesos que afectan los niveles de contaminación del aire:
  • ·   Emisiones. Los productos químicos se emiten a la atmósfera por una serie de fuentes; emisiones antropogénicas, como la quema de combustibles fósiles; emisiones biogénicas, tales como la descomposición microbiana de materiales orgánicos; emisiones de fuentes naturales no vivientes, como erupciones volcánicas y sobre todo el polvo del desierto.
  •      Procesos químicos. Muchos tipos de reacciones químicas en la atmósfera pueden crear, modificar y destruir contaminantes químicos.
  • ·   Transporte. Los vientos pueden transportar contaminantes lejos de sus fuentes, causando impactos ambientales muy lejos de las regiones en que se emiten. Esto complica el control de la contaminación del aire, lo que hace difícil distinguir los efectos causados ​​por las fuentes locales y determinar quién debe asumir los costos y reducir emisiones.
  • ·    Deposición. Los materiales en la atmósfera regresan a la Tierra, ya sea porque son absorbidas o recogidos en una reacción química (tales como fotosíntesis) o porque son llevados a la tierra por la lluvia, nieve o niebla.

Además, el comportamiento de la contaminación del aire es afectado por ciertas condiciones atmosféricas como temperatura, presión y humedad, y por los patrones de circulación global. Por ejemplo, el transporte es más rápido en las rutas este-oeste: vientos longitudinales pueden mover el aire en todo el mundo en unas pocas semanas, en comparación con meses o más para intercambios de aire de norte a sur.

Los científicos pueden medir los contaminantes del aire directamente cuando se emiten o como concentraciones en el aire exterior. Para su seguimiento, los investigadores han creado redes de estaciones de monitoreo de aire, que pueden ser desde tierra o montados en vehículos, globos, aviones o satélites. En el laboratorio, los científicos utilizan herramientas como espectrómetros láser y microscopios de electrones para identificar contaminantes específicos.

El conocer las emisiones contaminantes, su química así como su transporte se puede incorporar en simulaciones por computadora (“modelos de calidad del aire”) para implementar acciones específicas como el exigir control de emisiones en los nuevos vehículos o combustibles más limpios que beneficiarán la calidad del aire.

Sin embargo, los contaminantes del aire pasan a través de muchas reacciones complejas en la atmósfera y sus tiempos de residencia varían ampliamente, por lo que no es sencillo estimar como reducir emisiones de fuentes específicas que tendrán un impacto en la calidad del aire a través del tiempo.

Contaminantes atmosféricos primarios

Los contaminantes atmosféricos primarios son aquellos que se emiten directamente a la atmósfera. Pueden tener efectos de forma directa o como precursores de contaminantes secundarios (productos químicos formados por reacciones en la atmósfera). Entre estos contaminantes destacan los siguientes:
·         Dióxido de azufre (SO2): es un gas que se forma cuando el azufre se expone al oxígeno a altas temperaturas durante la combustión de combustibles fósiles, refinerías de petróleo, o de fundición de metales. Es tóxico a altas concentraciones, pero sus principales efectos están asociados con la formación de la lluvia ácida y aerosoles.
·         Óxidos de nitrógeno (NO y NO2, que se refieren en conjunto como NOx): son gases altamente reactivos que se forman cuando el oxígeno y el nitrógeno reaccionan a altas temperaturas durante la combustión o la caída de rayos. Sus principales emisiones son causadas por la combustión de combustibles fósiles. En la atmósfera, reaccionan con los compuestos orgánicos volátiles (COV’s) y monóxido de carbono para producir ozono a nivel del suelo. Con el tiempo, se oxida a ácido nítrico (HNO3) que también contribuye a la deposición ácida y  a la formación de aerosoles.
·         Monóxido de carbono (CO): es un gas inodoro, incoloro que se forma por la combustión incompleta del carbono en el combustible. La fuente principal es el motor de escape de los vehículos, junto con los procesos industriales y la quema de biomasa. Se une a la hemoglobina en las células rojas de la sangre, reduciendo su capacidad para transportar y liberar oxígeno por todo el cuerpo. La exposición baja puede agravar dolencias cardíacas  mientras que las altas exposiciones pueden causar el deterioro del sistema nervioso central o la muerte.
·         Compuestos orgánicos volátiles (COV’s), incluidos los hidrocarburos (CxHy), y otros productos químicos orgánicos son emitidos desde una gran variedad de fuentes como la combustión de combustibles fósiles, actividades industriales y emisiones naturales de la vegetación y los incendios. Algunos COV’s como el benceno son conocidos como carcinógenos. Son también de interés como precursores del ozono y de aerosoles a nivel del suelo. El metano (CH4), el COV más simple y de larga duración, es de importancia tanto en forma de gas de efecto invernadero y como fuente de fondo de ozono troposférico. Sus principales fuentes antropogénicas incluyen la producción y el uso de gas natural, la minería del carbón, la ganadería, etc.

Contaminantes atmosféricos secundarios

Los contaminantes secundarios son aquellos que se forman cuando los contaminantes primarios reaccionan en la atmósfera. Las formas comunes de reacciones atmosféricas son fotólisis, descomposición térmica, reacciones bimoleculares y de tres componentes.
En la atmósfera los gases se encuentran en concentraciones considerablemente bajas con lo que las moléculas chocan o colisionan con poca frecuencia. Como consecuencia, la mayoría de las reacciones implican al menos un radical libre (molécula con un número impar de electrones y por lo tanto un electrón desapareado en su capa externa). El electrón desapareado hace que el radical sea inestable y altamente reactivo con otras moléculas.
Dichos radicales se forman cuando moléculas estables se rompen, un proceso que requiere grandes cantidades de energía. Esto puede tener lugar en cámaras de combustión debido a las altas temperaturas, y en la atmósfera por fotólisis. La formación de radicales inicia cadenas de reacción que continúan hasta que los radicales se combinan con otros radicales para producir moléculas estables (átomos con un número par de electrones).

Uno de los radicales más importantes de la atmósfera es el radical hidroxilo (OH), (algunas veces referido como el limpiador atmosférico), el cual se produce principalmente por reacciones de fotólisis que descomponen el ozono troposférico aparte, y es de muy corta duración, consumiéndose aproximadamente en un segundo mediante la oxidación de un número de trazas de gases como el monóxido de carbono, metano y compuestos orgánicos volátiles que no contienen metano (COVNM). Algunas de estas reacciones finalmente regenerar OH en ciclos continuos, mientras que otros lo agotan.
Emisiones antropogénicas, tales como CO y COV’s, agotan el OH, mientras que otros lo aumentan como los NOx. Su medición en la atmósfera es difícil ya que su concentración es muy baja. Debido a que los OH afectan las tasas a las que algunos contaminantes son formados y otros destruidos, los cambios en los niveles de OH a largo plazo tendrán graves consecuencias para la calidad del aire.

Por otra parte, el ozono troposférico (O3) es un contaminante secundario del aire, que es perjudicial por ser tóxico para los seres humanos y la vegetación. Se forma en la superficie del aire (y más generalmente en la tropósfera) por oxidación de COV’s y CO en presencia de NOx. En este proceso los NOx y el OH actúan como catalizadores, es decir, aceleran el ritmo de generación del ozono sin consumirse a sí mismos.
El mecanismo de formación de ozono en la tropósfera es totalmente diferente de la de la formación de ozono en la estratosfera, donde el 90% del total de ozono atmosférico reside y desempeña un papel fundamental en la protección de la vida en la Tierra, proporcionando una protección UV. En la estratosfera, el ozono se produce a partir de fotólisis de oxígeno. Este proceso no tiene lugar en la troposfera debido a que los fotones UV fuertes (<240 nm) necesarios para disociar el oxígeno molecular se agotan por la sobrecarga de la capa de ozono.

Aerosoles

La atmósfera también contiene partículas sólidas y líquidas que se encuentran suspendidas en el aire conocidas como aerosoles o material particulado (MP). La mayoría se encuentran en la tropósfera inferior, donde tienen un tiempo de residencia de pocos días. Son removidos cuando la lluvia o la nieve los llevan fuera de la atmósfera o cuando las partículas grandes sedimentan debido a la gravedad.

Las partículas de aerosol grandes (por lo general de 1 a 10 micrómetros de diámetro) se generan cuando los vientos soplan sal marina, el polvo y otras partículas en la atmósfera. Partículas finas de aerosol con diámetros de menos de 1 micrómetro se producen principalmente cuando se condensan los gases precursores en la atmósfera. Los principales componentes de los aerosoles finos son sulfato, nitrato, carbono orgánico, (los cuales son producidos por la oxidación atmosférica de SO2, NOx y COV’s) y carbono elemental (emitido por la combustión, que es también una fuente importante de partículas de carbono orgánico). Aquellas partículas que absorben la luz emitida por la combustión se llaman carbón negro u hollín y son agentes importantes para el cambio climático y peligrosas para la salud humana.

Las altas concentraciones de aerosoles son una causa importante de enfermedad cardiovascular y también se sospecha que causan cáncer, siendo las partículas finas amenazas especialmente graves, ya que son lo suficientemente pequeñas para ser absorbidas profundamente en los pulmones e incluso en el torrente sanguíneo.

También tienen importantes efectos radiactivos en la atmósfera. Las partículas se dice que dispersan la luz cuando alteran la dirección de los haces de radiación sin absorberla. Este es el principal mecanismo de limitación de la visibilidad en la atmósfera. Las moléculas de aire son dispersores ineficientes debido a que sus tamaños son órdenes de magnitud más pequeñas que las longitudes de onda de la radiación visible (0,4 a 0,7 micrómetros). Las partículas de aerosol, por el contrario, son dispersores eficientes. Cuando la humedad relativa es alta, los aerosoles absorben agua, lo que provoca que se hinchen y aumenta su área de sección transversal para la dispersión, creando neblina. Sin contaminación por aerosoles nuestro alcance visual sería típicamente alrededor de 200 kilómetros.

Tienen un efecto de enfriamiento en el clima de la Tierra cuando dispersan la radiación solar debido a que cierta luz dispersada se refleja de vuelta al espacio. Las grandes erupciones volcánicas que producen grandes cantidades de aerosoles en la estratosfera, pueden reducir notablemente las temperaturas promedio de la superficie mundial durante algún tiempo después. En contraste, algunas partículas de aerosol, tales como el hollín, absorben la radiación y tienen un efecto de calentamiento.

Las mediciones de las concentraciones de aerosoles son difíciles, porque las partículas son difíciles de recolectar sin modificar su composición. Los científicos han mejorado la capacidad para detectar y caracterizar los aerosoles combinado  técnicas ópticas y  de espectrometría de masa que analizan la composición de las partículas individuales directamente en un flujo de aire.

Smog

Existen dos grandes tipos: smog industrial y smog fotoquímico.

Por lo general, el smog industrial también llamado smog gris o negro se desarrolla bajo condiciones frías y húmedas. Las bajas temperaturas son a menudo asociadas con las reservas que atrapan la contaminación cerca de la superficie. La alta humedad permite una rápida oxidación del SO2 para formar ácido sulfúrico y partículas de sulfato.

Normas de contaminación del aire en los países desarrollados han reducido los eventos de smog industrial, pero el smog fotoquímico sigue siendo un problema persistente, impulsado en gran medida por las emisiones de vehículos. El smog fotoquímico se forma cuando los NOx y COV’s reaccionan en presencia de la radiación solar para formar ozono. La radiación solar también promueve la formación de partículas de aerosoles secundarios de la oxidación de NOx, COV’s y SO2. El smog fotoquímico normalmente se desarrolla en verano (cuando la radiación solar es más fuerte) en condiciones de estancamiento promovidos por las inversiones de temperatura y vientos débiles.

El ozono y los aerosoles son los dos principales riesgos para la salud del smog fotoquímico. El ozono es invisible, pero las partículas de aerosoles dispersan la luz solar, y son responsables de la niebla blanquecina asociada con smog. 

Conclusiones

La contaminación atmosférica es un grave problema  causado por diferentes fuentes, principalmente antropogénicas y está presente en los países industrializados pero sobre todo en los países en desarrollo que no cuentan con la tecnología necesaria para controlarla. Existen muchas formas en las que se presenta la contaminación como el movimiento de químicos, aerosoles, smog, así como contaminantes primarios y secundarios. Es muy importante que se realicen más estudios e investigaciones al respecto para buscar soluciones y medidas para minimizarla o de ser posible evitarla, debido a que produce efectos muy graves en todos los ecosistemas y por lo tanto en todos los seres vivos. Además se deben implementar políticas de control como leyes y normas en todos los países para minimizar y controlar las emisiones de contaminantes e informar a la sociedad para crear consciencia de los daños que estamos produciendo con las diferentes actividades que realizamos con el fin de obtener beneficios significativos

Referencias

The Annenberg Foundation. The habitable planetUnit 11: Atmosferic Pollution. Disponible en: http://www.learner.org/courses/envsci/unit/pdfs/unit11.pdf. [Fecha de consulta: 31/Octubre/2013].